Examinando por Autor "Ponce, Juan Federico"
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Ítem Acceso Abierto Estudio geomorfológico y sedimentológico de lagos y lagunas de altura de los andes fueguinos(Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud. Departamento de Geología., 2022) San Martín, Cristina Natalia; Ponce, Juan Federico; Krause, Javier MarceloLos Andes Fueguinos se ubican en el sur de la Isla Grande de Tierra del Fuego y, al igual que gran parte de ésta, fueron englazados en reiteradas oportunidades durante el Pleistoceno. La acción erosiva de los glaciares quedó fuertemente registrada en su paisaje, siendo los circos y valles los rasgos erosivos más distintivos y abundantes. Éstos, en su interior, presentan numerosas cubetas de sobreexcavación glacial ocupadas por turberas, lagos y lagunas, siendo estas últimas el objeto de estudio de esta Tesis Doctoral. Los objetivos principales consisten en: i) caracterizar geomorfológicamente y sedimentológicamente lagunas de altura de los Andes Fueguinos; ii) identificar cambios climáticos y ambientales durante el último milenio en Tierra del Fuego (TDF) y iii) compararlos y correlacionarlos con aquellos provenientes de registros fósiles estudiados en turberas, para establecer la cronología regional de eventos paleoclimáticos durante el Holoceno tardío. Para la resolución de estos objetivos se presentan tres ejes de estudio principales: i) desarrollo de un inventario y análisis morfométrico de lagos y lagunas de altura de los Andes Fueguinos; ii) un mapeo y análisis geomorfológico de cinco sitios seleccionados de acuerdo a la presencia de lagunas de altura y a sus orientaciones hacia diferentes puntos cardinales; y iii) análisis sedimentológico y geoquímico de dos testigos obtenidos del fondo de dos lagunas, seleccionadas en base a la presencia de morenas asignadas a la Pequeña Edad de Hielo (PEH; < 1.000 años). Mediante el análisis de imágenes satelitales y modelos digitales de elevación se inventariaron 346 lagos y lagunas de agua dulce, emplazados en circos, valles glaciales principales y colgantes, cols, superficies de erosión glacial y laderas, y se registraron atributos y parámetros morfométricos para cada uno. Del análisis cuantitativo de 335 cuerpos de agua inventariados surge que su emplazamiento más recurrente es en circos y entre 800 y 700 m s. n. m. El desarrollo areal, la orientación y la forma de estos cuerpos de agua están controlados por las geoformas en las que se emplazan, siendo la superficie media de 0,057 km2, la orientación dominante hacia el SE y la forma predominante circular. La posición relativa de las lagunas respecto a los modelos de deglaciación luego del Último Máximo Glacial (UMG) y al alcance de distintos pulsos glaciales descriptos en la zona de estudio permite determinar que el origen de estas lagunas se extiende desde el inicio del Tardiglacial hasta la actualidad. El orden de formación sería: i) lagunas emplazadas en el piso de valles principales, al inicio del Tardiglacial; ii) lagunas ubicadas en el piso de valles colgantes, cols y superficies de erosión glacial, posiblemente hacia fines del Tardiglacial-Holoceno temprano; iii) lagunas de circo, a partir del Holoceno temprano hasta la actualidad. Las lagunas ubicadas aguas arriba de morenas PEH (lagunas post-PEH) se formaron durante el último siglo. El desarrollo y distribución de glaciares, la ocurrencia de procesos erosivos glaciales, de remoción en masa, proglaciales y periglaciales, y la configuración morfométrica de los circos, valles y lagunas de los Andes Fueguinos han sido controlados por el relieve preexistente, la litología, las estructuras tectónicas, la posición latitudinal (54° 23’ a 55°), la ubicación geográfica insular, las condiciones climáticas dominadas por los vientos húmedos del O y SO, y una mayor insolación en laderas con orientación N. Estos agentes de control han intervenido principalmente en la disposición, predominante hacia el SE, de las geoformas primarias (circos y valles), en las cuales se emplazan las lagunas, y que comprende la orientación más favorable para el desarrollo de glaciares y cubetas de sobreexcavación glacial. A su vez, los arcos morénicos asignados a avances glaciales del Tardiglacial, Holoceno medio y tardío, se ubican principalmente en circos y valles orientados hacia el S y SE. Se reconocieron geoformas de origen glacial (glacial marginal y subglacial), proglacial, glacifluvial, periglacial, de remoción en masa y fluvial a partir de la confección de mapas geomorfológicos de detalle y descripción de unidades geomorfológicas en los sitios Esmeralda (orientación S), Ceniza (S), Turquesa (N), Cinco Hermanos (SO) y glaciar Chato (SE). La amplitud altitudinal y las orientaciones de los circos y valles han ejercido un control en el desarrollo de geoformas en su interior. Esto genera que, en laderas con orientación hacia el cuadrante S y superiores a 580 m s. n. m. se desarrollen lóbulos de solifluxión y glaciares de roca activos. La presencia de estos glaciares permite proponer la existencia de permafrost esporádico en los sitios Ceniza y Cinco Hermanos. Asimismo, las morenas PEH se encuentran en cotas entre 560 y 930 m s. n. m. y asociadas a laderas de exposición S. Los sitios que alcanzan altitudes inferiores a la línea de bosque, hasta 200 m s. n. m., se encuentran tapizados por vegetación, allí dominan los procesos fluviales y el desarrollo de turberas. Las geoformas asociadas a procesos de remoción en masa se encuentran en todos los sitios, aunque en los sectores de mayor altitud son más activos que VI en aquellos con cobertura vegetal. El desarrollo de geoformas en circos y valles se vincula al ajuste geomorfológico producido a partir de los principales cambios climáticos ocurridos desde el UMG, principalmente mediante procesos proglaciales y paraglaciales acontecidos durante el Tardiglacial y luego de los avances Tardiglaciales y Neoglaciales. Estos avances se registran, mediante arcos morénicos, sólo en algunos sitios de los Andes Fueguinos, como el valle de Esmeralda, Ceniza y glaciar Chato. Los glaciares que aún persisten en los circos se ubican en el sector centro-occidental del área de estudio, debido a la mayor altitud topográfica y a la mayor precipitación a causa del efecto de sombra pluviométrica. Se reconocen 34 lagunas que reciben el aporte directo de agua de deshielo de algunos de estos glaciares. A su vez, estos glaciares de circo se encuentran en constante retroceso y dando lugar al desarrollo de geoformas proglaciales y la generación de nuevas lagunas. El estudio de testigos sedimentarios obtenidos en las lagunas Esmeralda y Ceniza, comprende un análisis sedimentológico, mineralógico y geoquímico elemental. Las edades radiocarbónicas arrojan un registro de, al menos, los últimos 2.775 años cal. A.P. y 1.575 años cal. A.P., respectivamente. Se reconocen facies asociadas a momentos de baja temperatura y avance glacial (facies denominadas por harina de roca, limosas), al congelamiento de la superficie lagunar (facies limoarcillosas), y a momentos de elevado escurrimiento superficial, por tanto, a deshielo glacial (facies limoarenosas y arenolimosas). Asimismo, se identifican facies vinculadas a procesos de remoción en masa de laderas circundantes a las lagunas (arenolimosas). Las facies posteriores a 1.000 años cal. A.P. se vinculan con los principales cambios climáticos reconocidos durante el Holoceno tardío, principalmente el Óptimo Climático Medieval (OCM) y la PEH. En la sección superior del testigo de laguna Ceniza, la ocurrencia de facies limoarenosas podrían asociarse al OCM, mientras que las facies limosas y limoarcillosas tendrían mayor desarrollo durante la PEH. Estas variaciones climáticas se asocian a los eventos de oscilación antártica y migración de los vientos del oeste, y son correlacionables con interpretaciones generadas a partir de estudios polínicos llevados a cabo por diferentes autores en turberas de la zona. Estos resultados demuestran que el estudio de testigos sedimentarios de lagunas proglaciales se puede correlacionar con el desarrollo geomorfológico y la dinámica externa a los cuerpos de agua, demostrando ser de gran relevancia en las interpretaciones paleoclimáticas y VII paleoambientales del Holoceno tardío y un excelente complemento a los estudios basados en otros proxies.